Focused on God

03-04-2018Holy Catholic Marriage

"I am the Lord your God. You shall not have other gods before me" (Ex.20:2-3). This commandment is skipped over by well-meaning American families because it is presumed God was referring to pagan cultures that worship nature or handcrafted objects such as animals. However, too many times parents lead their family and innocent children into a kind of fanatical worship of money, prestige, electronics, fashion, celebrities, sports or education. Too much emphasis is placed on material goods, pop culture or education for the sake of wealth. No importance is given to the love and worship of God.

Simpler eras and cultures had fewer choices, distractions and addictions to occupy their thoughts, time and desires. They had time to think about God, to wonder, dream and pray. We live in a very noisy world that demands we listen to talking heads, music or moment-to-moment thoughts of acquaintances. Everywhere, people are plugged into the unimportant and tuned out to our all-important God.

Share this with your spouse. We are God's precious children baptized into His very life and family, He is our beloved Father. As married Catholics bound together by His faithful love, analyze how you spend your time, which is, after all, a measure of love for God versus love of distractions. How much time do you give God in prayer? What can you remove so that you can begin to pray more; saying a rosary in the car, a chaplet at lunch or a visit before the Blessed Sacrament after work? Distractions will never bring the peace and joy that a closer relationship with spouse and God will bring.

Enfocados en Dios

"Yo soy el Señor tu Dios. No tendrás otros dioses delante de mí "(Ex.20: 2-3). Este mandamiento es ignorado por familias estadounidenses bien intencionadas, porque se presume que Dios se estaba refiriendo a las culturas paganas que adoran la naturaleza u objetos hechos a mano como los animales. Sin embargo, muchas veces los padres dirigen a su familia y a los niños inocentes en una especie de adoración fanática de dinero, prestigio, electrónica, moda, celebridades, deportes o educación. Se pone demasiado énfasis en los bienes materiales, cultura popular o educación en motivo a la riqueza. No se le da importancia al amor y la adoración de Dios. Las épocas y culturas más simples tenían menos opciones, distracciones y adicciones para ocupar sus pensamientos, tiempo y deseos. Tuvieron tiempo de pensar en Dios, de maravillarse, soñar y orar. Vivimos en un mundo muy ruidoso que exige que escuchemos cabezas parlantes, música o de momento a momento pensar en conocidos. En todas partes, la gente está conectada a lo que no es importante y desintonizan a nuestro Dios tan importante.

Comparte esto con tu cónyuge. Somos los preciosos hijos de Dios, bautizados en Su misma vida y familia, Él es nuestro amado Padre. Como Católicos casados ​​unidos por Su fiel amor, analiza cómo pasas el tiempo, que es, después de todo, una medida de amor por Dios frente al amor por las distracciones. ¿Cuánto tiempo le das a Dios en oración? ¿Qué puedes eliminar para que puedas comenzar a orar más; diciendo un rosario en el automóvil, un rosario en el almuerzo o una visita al Santísimo Sacramento después del trabajo? Las distracciones nunca traerán la paz y la alegría, como lo traerá una relación más cercana con el cónyuge y Dios.

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