Making Decisions

09-16-2018Holy Catholic Marriage

"Love is not selfish" (1 COR 13:5). To insist on your own way is selfish and says to your spouse, "My way is better than your way…I am smarter…you don't count." Marriage is not a game with winners and losers. If you insist on your own way, having to be right in every discussion, you are going to win the discussion and lose the love and respect of your spouse. Your spouse has the right to share their perspective on issues.

Remain quiet and allow them to voice their opinion. Listen, don't argue or criticize! Ask questions in the context of getting additional information and understanding. When a spouse has spent years trying to be heard but receives arguments or criticism, is steamrollered or ignored, they give up. A marriage lacking in emotional intimacy is one where a spouse feels they are not important enough to be listened to and appreciated.   When making a decision, ask your spouse to help you brainstorm a solution. Consider three or four ideas and label them A, B, and C. Do not label them, "Mine" and "Yours." Discuss together and decide which idea is best. It may be a combination of two ideas or one idea but it should be chosen because it is the best available solution and not because of who "owns" the idea. This procedure allows each spouse to be heard and participate in the decision making process. If this practice is done with children, present it as a family procedure where they can offer thoughts and gain practice in good decision making techniques.

Share this with your spouse. Are you being a kind, loving spouse who values your beloved's ideas or do you insist on your own, prideful way? Begin today to listen with patience and attention to your spouse.

Tomando decisiones

"El amor no es egoísta" (1 COR 13: 5). Insistir en tu propio camino es egoísta y le dice a tu cónyuge: "Mi camino es mejor que el tuyo... soy más inteligente... Tu no cuentas". El matrimonio no es un juego con ganadores y perdedores. Si insistes en tu propio camino, teniendo que estar en lo cierto en cada debate, ganará la discusión y perderá el amor y el respeto de tu cónyuge. Tu cónyuge tiene derecho a compartir su perspectiva sobre los problemas.

Permanece en silencio y permítele expresar su opinión. Escucha, no discutas ni critiques! Haz preguntas en el contexto de obtener información y comprensión adicional. Cuando un cónyuge ha pasado años tratando de ser escuchado pero recibe argumentos o críticas, es aplastado o ignorado, se da por vencido. Un matrimonio carente de intimidad emocional es aquel en que un cónyuge siente que no es lo suficientemente importante como para ser escuchado y apreciado. Cuando tomes una decisión, pídele a tu cónyuge que te ayude a intercambiar ideas sobre una solución. Considera tres o cuatro ideas y etiquételas A, B y C. No las etiquetes, "Mío" y "Suyo". Discutan juntos y decidan qué idea es la mejor. Puede ser una combinación de dos ideas o una idea, pero debe elegirse porque es la mejor solución disponible y no por quién es "dueño" de la idea. Este procedimiento permite que cada cónyuge sea escuchado y participe en el proceso de toma de decisiones. Si esta práctica se realiza con niños, preséntala como un procedimiento familiar en el que puedan ofrecer ideas y adquirir práctica en buenas técnicas para tomar decisiones.

Comparte esto con tu cónyuge. ¿Eres un cónyuge amable y afectuoso que valoras las ideas de tu amado, o insistes en tu manera propia y orgullosa? Comienza hoy a escuchar con paciencia y atención a tu cónyuge.

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