Fathers

09-23-2018Holy Catholic Marriage

St Paul likens his ministry to the love of fathers for their children when he says, "We encouraged you, we comforted you, and we kept urging you to live the kind of life that pleases God, who calls you to share in His own Kingdom and glory" (1Thes 2:12). Fathers have a huge role to play in their children's lives and God the Father gives them the grace to fulfill this role through the sacraments. Fathers take their fatherhood from God the Father and through their very lives of love and sacrifice, train their children to know, love and serve God. Fathers provide and protect their family and like St Paul's example, encourage, comfort and urge their children to do what is right in the sight of God through obedience to the commandments and to the Church Christ founded on the Apostles.

The purpose of discipline is for the child to learn to do what is right next time. A father's love for his wife is lived through self- donation and service, enabling his children to understand the sacrificial nature of real love. Gentle, humble and patient with each member of his family, a father leaves a legacy of love that endures to all future generations.

Share this with your spouse. If you want to grow to be a better father, go to reconciliation and ask God the Father for the needed graces. Initiate family prayer each evening. It can be short but you, the father, initiate it. As children grow, the time of prayer can grow as well. Turn off the radio on the way to work and say the rosary for your family. Begin to work on your own personal virtues of serving your family by helping more, arguing and yelling less.

Padres

San Pablo compara su ministerio al amor de los padres por sus hijos cuando dice: " Los animábamos y los urgíamos a que llevasen una vida digna del Dios que los ha llamado a su propio Reino y gloria." (1Tes 2:12). Los padres tienen un gran papel que desempeñar en la vida de sus hijos y Dios Padre les da la gracia de cumplir este rol a través de los sacramentos.

Los padres toman su paternidad de Dios Padre y a través de sus propias vidas de amor y sacrificio, entrenan a sus hijos para conocer, amar y servir a Dios. Los padres proveen y protegen a su familia y, como el ejemplo de San Pablo, alientan, confortan y exhortan a sus hijos a hacer lo correcto a los ojos de Dios mediante la obediencia a los mandamientos y a la Iglesia que Cristo fundó en los Apóstoles.

El propósito de la disciplina es que el niño aprenda a hacer lo correcto la próxima vez. El amor de un padre por su esposa se vive a través de la donación y el servicio, permitiendo a sus hijos comprender la naturaleza sacrificial del amor real. Suave, humilde y paciente con cada miembro de su familia, un padre deja un legado de amor que perdura para todas las generaciones futuras.

Comparte esto con tu cónyuge. Si quieres crecer para ser un mejor padre, ve a la reconciliación y pide a Dios Padre las gracias necesarias. Inicia la oración familiar cada noche. Puede ser corto, pero tú, el padre, lo inicias. A medida que los niños crecen, el tiempo de oración también puede crecer. Apaga la radio en el camino al trabajo y di el rosario por tu familia. Comienza a trabajar en tus propias virtudes personales de servir a tu familia ayudando más, discutiendo y gritando menos.

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