Obedient Love

09-30-2018Holy Catholic Marriage

"Be it done unto me according to thy word" (Lk.1:38). "Not my will Father but your will be done" (Lk.22:42). Those are two of the most important phrases in the entire Bible. Blessed Mother was willing to accept the will of God, regardless of the consequences and uncertainty of her future as an unmarried, pregnant teenager. Jesus, the Son of God, accepted His horrific agony and sacrificial death to be obedient and please His Heavenly Father. Obedient trust in the will of the Father was not easy for them and is not easy for married couples who endure difficult times in their marriages. Obedient love of the Father is what every sacramentally married Catholic is called to do. Catholic marriage is a binding, life-long, exclusive, fruitful relationship that is always centered in Christ but most importantly when times are difficult.

Our secular culture promotes independence from God, His Church and Commandments, emphasizing instead self-will. We are encouraged to do our own thing, be our own person, take charge and control, not let anyone tell us what to do and move on if it doesn't work. We are a culture of secular, independent controllers insisting on our own way. This is why secular marriage has such a poor track record. Catholics must be aware of the secular influences innocently adopted by friends and family who voice the opposite to what Jesus and Mary taught us through lives of faithful, humble example.

Share this with your spouse. Do you have secular influences that you have allowed into your life? God calls each of us to be "light and salt" in our culture. Teach family and friends through word and work about obedient love of God.  

Amor Obediente

"Hágase en mí según tu palabra" (Lc.1: 38). ""No se haga mi voluntad, sino la tuya" (Lc.22: 42). Esas son dos de las frases más importantes en toda la Biblia. La Santísima Madre estaba dispuesta a aceptar la voluntad de Dios, sin importar las consecuencias y la incertidumbre de su futuro como una adolescente soltera y embarazada. Jesús, el Hijo de Dios, aceptó su horrible agonía y muerte sacrificial para ser obediente y complacer a su Padre celestial. La confianza obediente en la voluntad del Padre, no fue fácil para ellos y no es fácil para las parejas casadas que soportan tiempos difíciles en sus matrimonios. El amor obediente al Padre es lo que todo Católico casado sacramental está llamado a hacer. El matrimonio Católico es una relación vinculante, duradera, exclusiva y fructífera que siempre se centra en Cristo, pero lo más importante cuando los tiempos son difíciles.

Nuestra cultura secular promueve la independencia de Dios, Su Iglesia y Sus Mandamientos, enfatizando en cambio la voluntad propia. Nos alienta a hacer lo nuestro, ser nuestra propia persona, estar a cargo y controlar, no dejar que nadie nos diga qué hacer y seguir adelante si no funciona. Somos una cultura de controladores seculares e independientes que insisten en nuestro propio camino. Esta es la razón por la cual el matrimonio secular tiene un historial tan pobre. Los Católicos deben ser conscientes de las influencias seculares inocentemente adoptadas por amigos y familiares que expresan lo contrario a lo que Jesús y María nos enseñaron a través de vidas de ejemplo fiel y humilde.

Comparte esto con tu cónyuge. ¿Tienes influencias seculares que has permitido en tu vida? Dios llama a cada uno de nosotros a ser " luz y sal" en nuestra cultura. Enseña a tus familiares y amigos a través de las palabras y el trabajo sobre el amor obediente a Dios.

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